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jueves, 4 de julio de 2019

Hacia una nueva organización

En verdad, el concepto organización está sufriendo cambios profundos. La primera definición –lo que se podría llamar la primera teoría- de organización deriva de cómo el rey prusiano Federico el Grande, a mediados del siglo XVIII, definió su invención del ejército moderno. “Un ejército tiene tres partes –dijo-: la infantería camina; la caballería cabalga; la artillería es arrastrada.” Dicho de otra manera, la organización se define por la manera de realizar los trabajos. Esta era la concepción básica subyacente de todas las organizaciones militares hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. Pero esta concepción también sirvió de base al primer intento de definir las organizaciones empresariales: la teoría de la empresa manufacturera desarrollada por el ejecutivo francés Henri Fayol, presidente de lo que era entonces la compañía minera de carbón más grande de Europa. El propósito de la organización es realizar la tarea. Para ello se requiere una estructura que coloca las tareas afines –de ingeniería, de fabricación, de ventas- en departamentos. Después de la Primera Guerra Mundial y la reorganización de la General Motors Corporation por Alfred Sloan (proceso que culminó en la década de 1950 con la descentralización de la norteamericana General Electric), superpusimos sobre el modelo de Fayol una estructura llamada la “unidad empresaria”. Esta trata de equilibrar el interés interno de realizar la tarea con el externo de servir al mercado. Sigue siendo el enfoque más aceptado, que subyace detrás de la discusión en curso sobre la necesidad de equilibrar las “aptitudes centrales” con la “concentración en el mercado” además del interés actual por la reestructuración.
Ahora está surgiendo un enfoque totalmente distinto, que lejos de reemplazar a los anteriores, se superpone sobre ellos: según éste, el propósito de las organizaciones es obtener resultados exteriores, es decir, rendir bien en el mercado. Con todo, la organización es más que una máquina como la estructura de Fayol. Es más que una entidad económica definida por sus resultados en el mercado. La organización es ante todo social. Es la gente. Por eso su objetivo debe ser volver eficientes las aptitudes de las personas y anular sus debilidades. En realidad, esa es la única tarea que sólo la organización puede realizar: es el motivo por el cual la tenemos y la necesitamos.
Pero estos cambios en la teoría de la organización y las consiguientes modificaciones estructurales, con ser importantes, no lo son tanto como el hecho de que abandonemos rápidamente la idea de que debe haber una sola teoría y una sola estructura ideal, sea la del ejército de Federico el Grande, la “empresa manufacturera típica” de Fayol o las unidades empresariales de la General Motors de Sloan y la General Electric de Jack Welch. (Peter Drucker, 1998)
La presente entrada fue extraída del libro: La Organización del Futuro - Frances Hesselbein, Marshall Goldsmith, Richard Beckhard (compiladores) - Editorial Granica – Buenos Aires - 1998 

Entradas relacionadas:
https://sadm1442.blogspot.com/2014/03/hablando-de-organizacion.html
https://sadm1442.blogspot.com/2019/04/las-organizaciones-definiciones.html

https://sadm1442.blogspot.com/2019/04/la-nocion-de-organizacion-desde-una_5.html
  

viernes, 5 de abril de 2019

La noción de Organización desde una perspectiva compleja

En esta parte del artículo se pretende construir una noción de organización que se constituya en el pun-to de partida para comprender las particularidades de la aproximación que tiene la Administración frente al fenómeno organizacional y sus posibles coincidencias y divergencias frente a otras disciplinas. En un primer momento se abordan elementos relativos a la noción de organización, los cuales perfilan aspectos que pueden tener un carácter general, independientemente de si se aborda el problema des-de la perspectiva de lo social, desde la Sociología, la Economía, la Administración, o desde disciplinas como la Biología o la Astrofísica. Posteriormente se desarrollan algunos elementos que caracterizan aquellos aspectos de las organizaciones sociales que contribuyen a la configuración de los núcleos de atención de la Administración. La aproximación para tal efecto se ha hecho desde el Paradigma de la Complejidad, con la intención de construir una noción incluyente que permita dar cuenta de las diferentes dimensiones del problema abordado.

El primer elemento esencial es el concepto de Organización, que como ya se ha mencionado puede tener diferentes acepciones. Para los fines del presente texto pueden examinarse dos conceptualizaciones que proporcionan los elementos esenciales para el análisis. De una parte, para Edgar Morin “la organización es la disposición de relaciones entre componentes o individuos que produce una unidad compleja o sistema, dotado de cualidades desconocidas en el nivel de los componentes o individuos. La organización une de forma interrelacional elementos o eventos o individuos diversos que a partir de ahí se convierten en componentes de un todo. Asegura solidaridad y solidez relativa a estas uniones, asegura, pues, al sistema una cierta posibilidad de duración a pesar de las per-turbaciones aleatorias. La organización, pues: transforma reúne, mantiene” (Morin, 1993). De manera similar, para Jean Louis Le Moigne la organización es “la propiedad de un sistema complejo que permi-te dar cuenta a la vez de los componentes de cada uno de los niveles proyectivos que son atribuidos a un sistema y de la articulación entre esos niveles, sin separarlos” (Le Moigne, 1990).

De las anteriores definiciones es posible extractar por lo menos los siguientes aspectos: a) la existencia de un grupo de elementos que se relacionan entre sí, para constituir un todo coherente; b) la emergencia de características en el todo que no son perceptibles a partir de la individualidad de sus componentes; c) la posibilidad del sistema de generar las condiciones para su reproducción y permanencia relativa en el tiempo; d) la posibilidad de transformación autónoma del sistema; y e) la existencia de una interrelación con el entorno en el que se desenvuelve.

Dentro de los conceptos presentados por estos dos autores es posible ver además el énfasis en dos elementos adicionales: el sistema y las interrelaciones entre sus componentes. Desde esta perspectiva, la noción de organización está estrecha y necesaria-mente relacionada con la de sistema y la de interrelación. Esto es lo que Morin denomina el concepto trinitario: sistema-interrelación-organización, en el que “la noción de sistema remite a la unidad compleja del todo interrelacionado, a sus caracteres y propiedades fenoménicas; la interrelación a los tipos y formas de unión entre los elementos; y la organización a la disposición de las partes dentro y por un todo” (Morin, 1993). Es importante tener en cuenta la doble implicación de la organización como concepto ya que es, como menciona Morin, una noción circular en tanto que a la vez que constituye un entramado de relaciones, formaciones, morfoestasis, invarianza, se remite a sí misma en un proceso autoconstrucción permanente. Es en ese sentido que la organización es a la vez creación y acción creadora.


Comprender la noción de organización implica, como se ha mencionado, tanto su construcción y transformación interna como su relación con el ambiente, que tiene, de un lado, la influencia de éste en sus procesos internos, y de otro la influencia de la organización en la determinación del medio.




La presente entrada fue extraída de: 
Hacia la construcción del objeto de estudio de la administración: una visión desde la complejidad – Autores: Andrés G. Hernández Martínez -Juan Javier Saavedra Mayorga - Mauricio Sanabria R. (Universidad del Rosario) Revista Facultad Ciencias Económicas, Vol. XV - No. 1, Junio 2007, 91-112 - Universidad Militar Nueva Granada (Colombia)

Las Organizaciones: Definiciones

A una organización se la puede definir como un grupo humano deliberadamente constituido en torno a tareas comunes y persiguiendo fines específicos. A través del tiempo, las distintas corrientes doctrinarias dentro de la disciplina administrativa han elaborado diferentes definiciones respecto de las organizaciones, por lo que su presentación permite conocer los particulares matices brindados por cada una de ellas.

Un precursor del análisis organizacional y conocido por sus estudios sobre burocracia y autoridad, Max Weber (1947), distingue en primer lugar el “grupo corporativo” de otras formas de organización social, estableciendo que este grupo corporativo contiene relaciones sociales que, o bien son cerradas, o bien limitan por medio de reglas la admisión de personas ajenas a dicho grupo. De esta manera pone de manifiesto la vinculación interactuante no aleatoria de las personas dentro de las organizaciones, estableciendo que los límites que la propia organización establece, determinan la aceptación de unos grupos de la población y la exclusión de otros.

Esa estructura de interacciones que no aparece por generación espontánea, sino que es construida deliberadamente por la organización, surge del propio ordenamiento organizativo que está reforzado por la acción de individuos específicos cuyas funciones son las de dirección, supervisión y un esquema de división del trabajo deliberadamente establecidos. El orden interno se consolida con la designación de personas específicas para desempeñar las tareas correspondientes.

Weber agrega que en las organizaciones la interacción es “asociativa” y no “comunitaria”, lo que le confiere una identidad diferente respecto de otras unidades sociales con las que comparte algunas características, tales como las familias. También acota que las organizaciones desarrollan en forma continua, actividades con fines de un propio especificado, por lo que trascienden la vida de los integrantes.

En cambio, para Chester Barnard (1927) una organización es un sistema concientemente coordinado de actividades o fuerzas de dos o más personas. Barnard y sus seguidores han coincidido en muchas de las apreciaciones de Weber, pero enfatizando una diferenciación en lo que hace a la puntualización del desarrollo, por parte de los integrantes de la organización, de actividades logradas por medio de la coordinación conciente, deliberada y con propósito. Las organizaciones requieren de personas que tengan predisposición a contribuir, un propósito común entre ellos y un sistema de comunicaciones que brinden los medios para lograr la coordinación. Barnard pone el acento en las personas, ya que son ellas las que llevan a cabo las actividades de las organizaciones, las que tienen que estar comunicadas, las que deben ser motivadas, las qu van a tomar decisiones. Es claro aquí el diferente enfoque entre Weber, que enfatiza el sistema, y Barnard que centra su atención en los integrantes de ese sistema.

Otra ya clásica definición dad por Talcott Parsons (y citada por el autor estructuralista Amitai Etzioni, 1975) define a las organizaciones como unidades sociales (o agrupaciones humanas) deliberadamente construidas o reconstruidas para alcanzar fines específicos. Etzioni incorpora dentro de la categoría de organización a las empresas, ejércitos, escuelas, hospitales, iglesias y cárceles; excluye de tal categoría a las tribus, clases, grupos étnicos, grupos de amigos y familiares. Según este mismo autor las organizaciones se caracterizan por: 

1. División del trabajo, poder y de las responsabilidades de la comunicación, conceptos que no son obra de la casualidad ni obedecen a un esquema tradicional, sino que han sido deliberadamente planeados para favorecer la realización de fines específicos.

2. La presencia de uno o más centros de poder que controlan los esfuerzos concertados de la organización y los dirigen hacia sus fines; estos centros de poder, además, revisan continuamente la actuación de la organización y remodelan su estructura, donde es necesario, para aumentar su eficiencia.

3. Sustitución de personal; vale decir: que las personas que no satisfacen pueden ser removidas y sus tareas asignadas a otras. La organización puede también combinar a su personal mediante su traslado y/o promoción.
 

Si bien estas características, que remarcan el carácter sociológico y artificial de las organizaciones pueden encontrarse en otras agrupaciones humanas, en ninguna de ellas se dan en la misma intensidad, ya que si bien ciertas unidades sociales elaboran y utilizan la planeación conciente (como un presupuesto familiar), presentan centros de poder (jefaturas tribales) y pueden sustituir algunos de sus integrantes (por medio del divorcio), la extensión en que estas otras unidades sociales son concientemente planeadas, deliberadamente estructuradas y reestructuradas, y sus miembros son reemplazados rutinariamente, es mucho menor que en el caso de lo que se denomina organización. Es por esto que las organizaciones cuidan del control de su naturaleza y devenir mucho más que cualquier otro grupo social.

En tanto para March y Simon (1977) las organizaciones son un conjunto de personas que actúan unidas y son los conjuntos más grandes en nuestra sociedad que poseen lo que más se parece a un sistema coordinador central. Si bien los autores entran en un terreno de analogía biológica hoy superado por la doctrina, destacan que la detallada especificación de la estructura y la coordinación dentro de las organizaciones, en contraste con las relaciones difusas y variables entre las organizaciones y entre individuos no organizados, señalan a la organización concreta como una unidad sociológica comparable en su significado al organismo individual en biología.

Por su lado, el premio Nobel Herbert Simon en su libro El Comportamiento Administrativo (1979) expresa que el vocablo organización se refiere al complejo diseño de comunicaciones y demás relaciones existentes dentro de un grupo de seres humanos. Este diseño le otorga a cada miembro del grupo una gran parte de la información, de los supuestos, objetivos y actitudes que entran en sus decisiones, y también una serie de expectativas fijas y comprensibles de lo que los demás miembros del grupo están haciendo y de cómo reaccionarán ante lo que él diga y haga. Cabe destacar que este autor coloca un marcado acento sobre los aspectos comunicativos como medio para la toma de decisiones, manteniendo el concepto de grupo humano dentro de un esquema de relación formal.

Para el especialista argentino Aldo Schlemenson (1988) la organización configura un grupo humano complejo (que actúa dentro de un contexto témporo-espacial concreto), artificial y deliberadamente constituido para la realización de fines y necesidades específicas. La organización está enmarcada por políticas, que engloban fines, y que son la expresión abstracta de conductas organizativas deseadas.

El particular enfoque de este especialista en análisis organizacional (metodología de abordaje de situaciones organizacionales desde una perspectiva que incluye el nivel motivacional profundo de las conductas personales comprometidas), establece que la interacción de los integrantes de una organización y la integración mínima que le da la unidad, continuidad y trascendencia, se manifiestan en dos planos interdependientes. Por un lado, esa integración está acotada y regulada por procesos interpersonales, mecanismos de identificación (con los superiores, con los iguales), necesidades, motivaciones y ansiedades inconcientes que en el ámbito organizacional encuentran posibilidad de expresión y expectativas de realización. Por otro lado, la cohesión opera a través de un sistema sancionado, explícito e implícito, de roles interrelacionados que conforman una estructura susceptible de ser definida en términos de tareas y expectativas fijadas para los ocupantes de dichos roles. Vale decir, que para Schlemenson el eje medular de la estructura está constituido por el sistema de autoridad que regula los roles y sus interrelaciones, por medio de un sistema sancionado al que todos los miembros consienten acatar dentro de los límites de la organización.

Bajo esta óptica, cuando se analiza un determinado proceso organizacional y dentro de él las expresiones de conflictos interpersonales, resulta necesario identificar los motivos inconcientes en que se sustentan y su particular forma de expresión, además de descubrir los factores organizacionales que viabilizan la emergencia del conflicto o que lo retroalimentan.

Dentro de la misma corriente doctrinaria, Etkin y Schvarstein (1992) establecen los componentes básicos de una determinada capacidad que tienen las organizaciones (y que ellos denominan autoorganización) y que serían los siguientes:



1. Producirse por sí solo, dado que el sistema social selecciona internamente y realiza las actividades que él necesita para seguir operando, incluyendo la elección de sus objetivos.

2. Mantener los rasgos de identidad frente a perturbaciones del medio circundante.

3. Capacidad de operar en condiciones diferentes de las de origen, sin perder la continuidad ni cohesión entre las partes.

4. Autonomía, en el sentido que el sistema dispone como elementos constitutivos a sus propias unidades de gobierno.

5. Presencia de procesos internos de control, mediante los cuales se regulan las operaciones del sistema y se delimitan las fronteras de la organización.

6. Capacidad del sistema para realizar su propia renovación estructural cuando se producen situaciones de crisis y catástrofes.


Para estos autores, las organizaciones creadas por actos intencionales, y la lógica y racionalidad están presentes en las acciones individuales, las que dentro del marco de un sistema particular, son congruentes con las pautas de interacción instaladas en ese sistema y con sus rasgos de identidad. Vale decir, excluyen totalmente la idea de una naturaleza espontánea de los procesos organizacionales.

En tanto, para el prolífico y fundamental autor Peter Drucker (1993) una organización es un grupo humano, compuesto de especialistas que trabajan juntos en una tarea común. Así, la diferencia de los conceptos sociales tradicionales (sociedad, familia comunidad) una organización está diseñada a propósito y no se basa en la naturaleza psicológica del hombre ni en su necesidad biológica. Está pensada para que dure, tal vez no eternamente, pero sí por un período prolongado.

Para este autor una organización es siempre especializada: se define por su contenido. En tanto sociedad y comunidad, por el contrario, se definen por un lazo que mantiene unidos a seres humanos, ya sea por la lengua, la cultura, la historia o la geografía. Una organización sólo es eficaz si se concentra en una única labor: una orquesta no trata de curar enfermos, toca música, y el hospital cuida enfermos, pero no trata de tocar una obra de Beethoven. La escuela se concentra en enseñar y aprender, las empresas en producir y vender productos y servicios; los tribunales en impartir justicia; los militares en hacer la guerra. La sociedad, la comunidad, la familia, son; las organizaciones, hacen.

Las personas se incorporan y retiran (normalmente) en forma voluntaria de las organizaciones. Por lo que, a diferencia de la sociedad, la comunidad y familia, las organizaciones están compitiendo para lograr un recurso que les resulta esencial: personas inteligentes, calificadas y con capacidad de entrega y trabajo. Por lo tanto, las organizaciones deben tratar de vender la pertenencia a ellas, sea como empleado, voluntario o comulgante, de una forma tan completa como venden sus productos y servicios (y tal vez más). Tienen que atraer a las personas, retenerlas, mostrarles reconocimientos y recompensarlas, incentivarlas, servirlas y satisfacerlas.


Material consultado:
Organizaciones, Procedimientos y Estructuras - Volpentesta, Jorge Roberto - Ediciones Osmar D. Buyatti - 2000

lunes, 28 de marzo de 2016

El proceso administrativo

La administración es un proceso y, dentro de ella, se pueden distinguir varias etapas distintas, cada una de las cuales responde a un fin específico con miras al logro de un objetivo final. A esta serie de actividades se la denomina proceso administrativo, el que incluye cuatro etapas:
1.) Planificación: actividad que responde a la pregunta ¿qué queremos lograr? y ¿qué camino seguiremos? Implica la fijación de objetivos, planes, metas, presupuestos, etc.
2.) Organización: esta actividad responde a la pregunta ¿cómo lo vamos a hacer? Incluye la división del trabajo, asignación de tareas y responsabilidades, etc.
3.) Dirección: actividad destinada a 'ver que se hagan las cosas'. Implica motivar a los individuos, ejercer liderazgo y tomar decisiones.
4.) Control: responde a la interrogante ¿cómo se ha realizado la actividad?, ¿se han logrado los objetivos propuestos? Conlleva la aplicación de estándares de control, indicadores de gestión e implementación de medidas correctivas.
Incluyo un video explicativo sobre el tema.





La historia de la Administracion

La historia de la administración, es la historia de la misma de la humanidad. Como sabemos el ser humano es social por naturaleza, lo que implica el vivir en forma gregaria, en sociedad. Esto implicó, desde los principios mismo de la humanidad, la división de funciones sociales en forma ordenada entre los miembros de todo agrupamiento social – familia, clan o tribu. La administración en ese entonces se constituyó en una necesidad para garantizar la subsistencia y supervivencia de estos grupos humanos primarios; cuando más crecían estos agrupamientos más crecía la necesidad de organizar las actividades humanas de sus integrantes.

La administración  es producto de la evolución misma de la sociedad, que fue exigiendo más conocimientos para armonizar la vida de los individuos que la conforman, organizando su trabajo, sus procesos productivos, su educación, seguridad y justicia.

Definición Etimológica

La palabra “Administración”, se forma del prefijo “ad”, hacia, y de “ministratio” que expresa subordinación u obediencia: el que realiza una función bajo el mando de otro.

Otras definiciones

Para Peter Drucker:
La administración es la actividad más importante de nuestra sociedad. La administración es una actividad central en nuestra civilización.

Para Terry:
Proceso distintivo que consiste en la planeación, organización, dirección y control, ejecutados para determinar y lograr los objetivos, mediante el uso de gente y recursos.

Para J.D. Mooney:
La administración es el arte o técnica de dirigir e inspirar a los demás, con base en un profundo y claro conocimiento de la naturaleza humana.

Para Koontz y O’Donnell:
Es la dirección de un organismo social y su efectividad en alcanzar los objetivos, fundada en su habilidad de conducir a sus integrantes.

Para Fayol:
Prever, organizar, dirigir y controlar a subordinados responsables, con el fin de que todos los servicios que se presten sean debidamente coordinados en el logro del fin de la empresa.

Otras definiciones

  • Es el proceso de realizar actividades y terminarlas eficientemente por medio de otras personas.

  • Crear y conservar un ambiente adecuado para que grupos de personas puedan trabajar eficazmente en el logro de objetivos comunes.

  • El proceso de: Planear, Organizar, Dirigir y Controlar los esfuerzos de los miembros de una organización y los demás recursos para alcanzar las metas establecidas.

  • La administración comprende la coordinación de los hombres y recursos materiales para el logro de ciertos objetivos.


Definición sugerida

La administración es una de las actividades humanas más importantes, ya que coordina el esfuerzo grupal del cual depende el desarrollo de todas las organizaciones.

Concepto de Administración

Es una disciplina científica basada en un conjunto de principios y técnicas, que trata de combinar y coordinar los recursos para lograr los propósitos en forma mancomunada, porque individualmente sería imposible alcanzarlos.

Administrar implica saber:

  • ¿Qué puede hacerse?
  • ¿Qué se va a hacer?
  • ¿Cómo se va a hacer?
  • ¿Con qué / quién se va a hacer?
  • ¿Cómo lograr que se haga?
  • ¿Cómo saber cuándo se ha realizado?


Historia de  la Administración

Para comprender mejor la administración, es necesario efectuar una breve revisión histórica de sus manifestaciones hasta llegar a su estado actual. Es en este último siglo donde se han producido los más importantes avances y se ha constituido en la ciencia que nosotros conocemos.

Época primitiva
En esta época, los miembros de la tribu trabajaban en actividades caza, pesca y recolección. Los jefes de familia ejercían la autoridad para tomar las decisiones de mayor importancia. Existía la división primitiva del trabajo originada por la diferente capacidad de los sexos y las edades de los individuos integrantes de la sociedad.

Periodo agrícola
Se caracterizó por la aparición de la agricultura y de la vida sedentaria. Prevaleció la división del trabajo por edad y sexo. Se acentuó la organización social de tipo patriarcal. La caza, pesca y recolección pasaron a tener un lugar de importancia secundaria en la economía agrícola de subsistencia. El crecimiento demográfico obligó a los hombres a coordinar mejor sus esfuerzos en el grupo social y, en consecuencia, a mejorar la aplicación de la administración.

Antigüedad grecolatina
En esta época apareció el esclavitud; la administración se caracterizó por su orientación hacia una estricta supervisión del trabajo y el castigo corporal como forma disciplinaria. El esclavo carecía de derechos y se le ocupaba en cualquier labor de producción. Existió un bajo rendimiento productivo ocasionado por el descontento y el trato inhumano que sufrieron los esclavos debido a estas medidas administrativas. Esta forma de organización fue una de tantas causas de la caída del Imperio Romano.

Época feudal
Durante el feudalismo, las relaciones sociales se caracterizaron por un régimen de servidumbre. La administración interior del feudo estaba sujeta al criterio del señor feudal, quien ejercía un control sobre la producción del siervo. Al finalizar esta época, un gran número de siervos se convirtieron en trabajadores independientes, organizándose así los talleres artesanales y el sistema de oficios con nuevas estructuras de autoridad en la administración. Los artesanos-patrones trabajaban al lado de los oficiales y aprendices en quienes delegaban su autoridad. El desarrollo del comercio en gran escala originó que la economía familiar se convirtiera en economía de ciudad. Aparecieron las corporaciones o gremios que regulaban horarios, salarios y demás condiciones de trabajo; en dichos organismos se encuentra el origen de los actuales sindicatos.

Revolución Industrial
Esta época se caracterizó por la aparición de diversos inventos y descubrimientos -por ejemplo, la máquina de vapor-, mismos que propiciaron el desarrollo industrial y, consecuentemente, grandes cambios en la organización social. Desaparecieron los talleres artesanales y se centralizó la producción, lo que dio origen al sistema de fábricas en donde el empresario era dueño de los medios de producción y el trabajador vendía su fuerza de trabajo. Surgió la especialización y la producción en serie. La administración seguía careciendo de bases científicas; se caracterizaba por la explotación inhumana del trabajador, horarios excesivos, ambiente de trabajo insalubre, labores peligrosas, etc. y por ser una administración de tipo coercitivo, influida por el espíritu liberal de la época, que otorgaba al empresario gran libertad de acción.

Por otra parte, la complejidad del trabajo hizo necesaria la aparición de especialistas, incipientes administradores, que manejaban directamente todos los problemas de la fábrica. Todos estos factores provocaron la aparición de diversas corrientes del pensamiento social en defensa de los intereses de los trabajadores y el inicio de investigaciones que posteriormente originarían la administración científica y la madurez de las disciplinas administrativas.

Siglo XX
Se caracteriza por un gran desarrollo tecnológico e industrial y, consecuentemente, por la consolidación de la administración. A principios de este siglo surge las escuelas clásicas de administración, Henry Fayol y Frederick Winslow Taylor, quienes en forma paralela dieron origen al estudio de esta materia; de ahí en adelante, multitud de autores se dedican al desarrollo de esta disciplina.

En la actualidad 
La administración se torna indispensable en el manejo de cualquier tipo de empresa u organización dando como resultado las diferentes teorías o escuelas administrativas que rigen el conocimiento científico de esta disciplina.

En la actualidad, la administración se aplica en cualquier actividad organizada: desde la realización de un evento deportivo hasta el lanzamiento de un satélite espacial, siendo imprescindible para el buen funcionamiento de cualquier organismo social.

Este video nos propone un breve recorrido por la historia de la administración.