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martes, 28 de mayo de 2019

La comunicación en las organizaciones, ¿Qué dice una organización cuando no habla? -artículo

El siguiente es un artículo publicado por Ernesto Gore, profesor emérito de la Universidad de San Andrés de Buenos Aires, en su cuenta en la red social Linkedin:

Charla loca y charla tonta ¿qué dice una organización cuando no habla?

¿De qué está hecha una organización? Sin duda podemos pensar una organización en términos de un capital, un mercado, un espacio físico, gente, y máquinas, todos ellos ayudan a definirla, pero hay organizaciones que carecen de alguno o de muchos de estos elementos y gozan de buena salud, internet sin ir más lejos.

En términos generales podemos decir que existe una organización allí donde sea posible reconocer un sistema de acuerdos que coordinan conductas, y entre ellas emociones, humanas. Desde esta perspectiva la organización, es en primer lugar un fenómeno social que se construye con palabras, y está hecha con conversaciones.

Aunque se ha hablado mucho sobre el papel de los fenómenos culturales en la construcción de la identidad organizativa, se suele olvidar el simple hecho de que la cultura organizativa es una “historia”, una narración compartida entre miembros de una comunidad, y que la posibilidad de compartir esa historia tiene mucho que ver con ser parte de ella. Esto nos lleva al concepto de ambiente semántico del que hablaba Neil Postman, un ámbito capaz de dar un significado peculiar a los mensajes que allí se emiten.

Decir “me arrepiento de lo que hice” tiene significados diferentes cuando es dicho en la bolsa de valores, en un shopping o en el confesionario de una iglesia. Por eso un contexto nunca es neutro al aprendizaje y siempre resignifica los mensajes que en él se emiten. Para saber qué es lo que alguien ha dicho no alcanza con conocer su contenido, es necesario entender el ambiente semántico desde el cual se habla. Hablar del ambiente semántico es hablar del contexto.

El primer problema de la comunicación es reconocer el contexto dentro del cual la conversación se da: ¿es en serio o es en broma? ¿lo cree de veras o lo dice por compromiso? ¿piensa hacer lo que dice o está hablando "pour la galerie"? ¿puede hacer lo que dice o habla de lo que no sabe? Cada vez que hablamos con alguien, estas preguntas sobre el contexto nos rondan en tanto son indispensables para entender el significado real de lo que se dice. De la misma manera que conocer a una persona implica conocer el contexto desde el cual habla, conocer una organización es entender el ambiente semántico dentro del cual se desarrolla.

Postman caracteriza como charla loca o charla tonta a aquellas que, con o sin intención, no capturan el ambiente semántico en el cual se desarrollan.

Llama charla tonta es aquella que no sabe en qué contexto se encuentra y charla loca a la que manipula o subvierte los propósitos del contexto para manipularlo.

Tratar al jefe de “señor” y repetir sus órdenes en voz alta para demostrar que han sido comprendidas, puede tener sentido en algunos ambientes semánticos (militares, por ejemplo) y ser tonto en otros. Si mi mujer me dice "mira lo linda que está la luna esta noche" y yo comienzo a hablar de astronomía estoy evidenciando que no entendí el contexto de la conversación y, ergo, que lo que digo es una tontería. Por otra parte, convertir un contexto económico o laboral en uno religioso puede ser una charla loca si lo que se propone es manipular una situación para obtener formas de sumisión y obediencia que no podrían lograrse de otra manera: como en "Él nos ha puesto aquí para redimir la humanidad con nuestro detergente y por eso cumplir con los que nos piden es nuestro deber con Él".

En otras palabras, la organización es un contexto que le da o le quita significado a lo que en ellas se dice o se calla, pero este contexto no existe como marco claro y unívoco para el significado de las palabras. Aunque solemos dar la comunicación por descontada, como si fuera un hecho simple, el mayor problema es que no lo es. El significado depende de nuestra interpretación del contexto y esa interpretación tiene mucho de adivinanza.

Postman menciona distintos elementos que caracterizan a un contexto. Entre ellos los propósitos, las relaciones, el contenido y la charla particular utilizada en esa situación. La organización nos ayuda y al mismo tiempo nos dificulta entender lo que en ella se dice.

Así, los propósitos de una situación guían en gran medida la conducta. Una reunión de trabajo, una entrevista de evaluación de desempeño, una convención de ventas, una clase expositiva, una charla entre amigos, indican propósitos diferentes que pueden definir también contextos de conversación distintos. Terminar una reunión sin que queden claros los acuerdos logrados puede ser razonable en una charla de amigos, pero no en una entrevista de ventas o de evaluación de desempeño.

La conducta de una persona muchas veces tiene reglas institucionalmente fijadas que muy rara vez son desafiadas, en parte porque desafiarlas sería desconocer los propósitos del contexto en el cual la comunicación se desenvuelve. El ambiente semántico es algo que se da por sentado y, en muchos casos nos impone conductas. Por ejemplo, dos personas pueden saludarse cordialmente y comenzar a conversar sobre sus respectivas familias en un contexto laboral, a pesar de no soportarse o más aún, precisamente, porque no se soportan. El contexto no tiene que ver con sus propósitos individuales sino con pautas organizativas tácitas que les permiten ser parte de esa comunidad. Hay organizaciones donde es lógico hacer lo que se dice que se hará, en otras una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace. En ellas cualquier novato aprende rápidamente que no se hace lo que se dice ni se dice lo que se hace.

Los propósitos del contexto pueden ayudar a definir la calidad de la comunicación, pero nunca en forma unívoca, ya que ellos mismos son materia de interpretación. es posible que diferentes personas tengan distintas percepciones de un mismo ambiente semántico. Para alguien una reunión de trabajo debe ser un ámbito para ventilar y resolver diferencias, mientras que para otro puede ser un contexto de conciliación y acuerdo al cual es de muy mal gusto llevar discordias que deberían ser dirimidas más bien en forma personal. A veces estas diferencias de percepción no son estrictamente personales y se convierten en parte de la cultura de una organización, lo que lleva a que lo adecuado en una organización resulte desubicado en otra.

Aunque podríamos abundar en más situaciones, en algunos casos hay contradicciones entre los propósitos generales del contexto y los particulares de la situación. Tomemos el caso de un hospital público cuya capacidad de atención está superada por la demanda de los pacientes. Deciden poner requisitos burocráticos, tales como certificado de domicilio o documentación completa para solicitar turno. Estos requisitos, que violentan los propósitos del servicio, les parecen razonables a los actores ya que de otra manera la cantidad de gente a atender superaría el espacio físico y el tiempo profesional disponible. Las necesidades intrínsecas de funcionamiento compiten aquí con los propósitos extrínsecos del servicio.

La comunicación nunca es una "emisión de significantes" aislada del contexto, los problemas de comunicación en realidad suelen estar ligados a un trasfondo donde inciden factores tales como los propósitos de los individuos, lo que se da por sentado de la situación, la forma en que ella es interpretada por los actores y los conflictos que en ella se enfrentan. Aunque nadie pronuncie una sola palabra, la organización siempre está diciendo algo sobre las características de la relación entre sus miembros.

Además de los propósitos, el contexto tiene que ver con las reglas que definen el ambiente semántico. Ciertos aspectos emocionales, tales como el tono (atmósfera, ambiente, textura) y actitudes (entonación, formas de dirigirse, gestos no verbales, pausas, emisiones verbales, etc.) permiten entender cómo se relaciona la gente en un ambiente aún sin saber exactamente qué están diciendo.

Las actitudes suelen aprenderse de manera informal; por lo común en el mundo adulto no se suele hablar sobre las actitudes correctas, es un ámbito donde las verbalizaciones son escasas. Los modales y las actitudes suelen ser respuestas a preguntas políticas referentes acerca de la estructura social y de la importancia que para cada uno tiene integrarse a ella. En general los actores se incluyen o se excluyen de una estructura haciendo coincidir, o no, sus actitudes con la atmósfera del lugar, que por lo general es un dato tácito. En cada contexto hay un cierto “orden” implícito que establece quién habla de qué, cuándo y cómo así como indicadores intangibles sobre la estructura de roles de la situación.

En el campo de las "reglas", a pesar de no haber pautas explícitas, las transgresiones son serias. Por lo general es más fácil cambiar el contenido de una situación que su estructura de roles. Es común que aunque se produzcan grandes cambios de contenido, la estructura (generalmente autoritaria) de las relaciones no se modifique demasiado. Esto es especialmente perceptible en organizaciones que deciden grandes procesos de cambio y donde se intenta "cambiar paradigmas" y modificar profundamente los contenidos de la comunicación sin que estos cambios alteren demasiado la forma de relación entre los actores. La estructura de roles es siempre muy conservadora y resistente a los cambios, por eso en cada organización hay situaciones fácilmente predecibles en tanto los individuos, por no desafiar la estructura de una situación, solemos realizar acciones que de otra manera probablemente nunca llevaríamos a cabo.

También debe tenerse en cuenta que cada ambiente semántico tiene su propio vocabulario técnico y estas palabras técnicas son más importantes de lo que se suele creer. En gran medida no sólo se refieren al objeto, sino que son el objeto. En palabras de Postman: “si no hay con qué hablar, no hay de qué hablar [1]”. Alcanza con intentar describir una escuela sin utilizar esa palabra ni ninguna de las palabras específicas que la definen tales como "aula", "alumnos", "pupitre", "docente", "recreo" o "clase" para ver que es difícil saber de qué se habla sin ellas. Aun más claro es intentar multiplicar 328 por 524 utilizando números romanos.

Aunque solemos tener presente que el lenguaje habla sobre lo que percibimos o lo que pensamos, sus funciones no son solamente pasivas y descriptivas, el lenguaje hace que sucedan cosas, modelando el futuro y la identidad de los hablantes.

Esto es particularmente importante porque discutir qué palabras utilizamos para describir un evento no es “simplemente” entrar en problemas semánticos, de lo que se trata es de controlar las percepciones y las respuestas de los demás. A principios del siglo XX el diario La Prensa, que se oponía al Box como deporte, publicaba los encuentros bajo el título de "Dos hombres se tomaron a golpes de puño por dinero".

En otras palabras: si bien metafóricamente puede ser útil decir que una organización tiene más o menos comunicación, o que dentro de cierta organización, la comunicación es de tal o cual manera, no debe perderse de vista que lo que esas metáforas ocultan es que las organizaciones no son cosas dentro de las cuales se producen comunicaciones sino que son en sí mismos fenómenos comunicacionales que además actúan como ambientes semánticos. Puede afirmarse que una organización no "tiene" comunicación, sino que está hecha de comunicación.

Cuando uno dice, por ejemplo, que la Universidad Nacional de Córdoba cumplió 400 años ¿qué es lo que está diciendo? Una organización incluye fines, procedimientos, sentido, ideas, cosas, gente, mercado, servicios, productos... ¿hay algo de todo eso en común con lo que era la Universidad de Córdoba hace 400 años? Sin duda muy poco ¿Qué es lo que cumple 400 años entonces?

Una organización es siempre una historia de conversaciones y compromisos derivados de esas conversaciones. Es una red de compromisos ligados por historias y narraciones que se proyecta en el tiempo y puede tomar distintas formas, traduciéndose en tradiciones, contratos, estatutos, organigramas, métodos y procedimientos o simplemente hábitos arraigados, usos, costumbres y maneras de hacer las cosas.

De lo anterior surge que donde no hubo conversaciones no hay organización. Por más que suele decirse que las organizaciones se hacen actuando y no conversando, esta contraposición de conceptos no tiene demasiado sentido. Conversar, en tanto coordinación de conductas, suele ser un requisito de la acción. Aún en la acción puramente individual, cada uno de nosotros mantiene diálogos internos que suelen ser internalizaciones de diálogos mantenidos con otras personas.

[1]Literalmente: “If there is nothing to talk with, there is nothing to talk about ”





Página consultada:

jueves, 24 de mayo de 2018

Comunicación: La importancia de saber comunicar

Comunicar es algo más que hablar. La comunicación eficaz involucra varias acciones a la vez, como saber escuchar, mostrar empatía y, sobre todo, cercanía y comprensión. También el lenguaje corporal, las expresiones faciales, el tono, la intensidad y el ritmo de la voz, juegan un papel destacado, ya que inconscientemente transmitimos y percibimos con los gestos más de lo que decimos con las palabras.


lunes, 6 de junio de 2016

Comunicación e Información

La palabra comunicación proviene del latín "communicatĭo” y entre las distintas acepciones que tiene la palabra podemos destacar; 1. Acción y efecto de comunicar o comunicarse; 2. Trato, correspondencia entre dos o más personas. 3. Transmisión de señales mediante un código común al emisor y al receptor.
A su vez, del verbo comunicar (del latin “comunicare”), encontramos, entre otros, los siguientes significados: 1. Hacer a otro partícipe de lo que uno tiene; 2. Descubrir, manifestar o hacer saber a alguien algo; 3. Conversar, tratar con alguien de palabra o por escrito.
Esta ascendencia latina que emparenta la palabra comunicación con la raíz “comnunis” (común) nos lleva a entender, que la comunicación significa la posibilidad de compartir con una o varias personas ideas, emociones y/o conocimientos. Entonces, todo sistema social necesita de la comunicación para trasmitir intenciones e intercambiar información.
La comunicación entonces es un proceso que permite la interacción humana. Fisiológicamente, el homo sapiens no posee nada que lo haga único entre los primates (…). Lo que lo hace único es su capacidad simbólica (…) (que) se despliega en el lenguaje, en su capacidad de comunicar mediante una articulación de sonidos y signos “significantes” (…) (Giovanni Sartori)
La palabra información proviene del latín  informatio” y entre las distintas acepciones que tiene la palabra podemos destacar; 1. Acción y efecto de informar; 5. Comunicación o adquisición de conocimientos que permiten ampliar o precisar los que se poseen sobre una materia determinada. Entendemos, entonces, que informar es dar la noticia de algo.
Podemos definir que la comunicación es percepción, crea expectativas y plantea exigencias; mientras que la información aumenta el conocimiento y comunica novedades. Podemos inferir que el sistema de información complementa y formaliza el sistema de comunicación. Así una organización define su sistema de información en función de lo que desea comunicar, la información es un conjunto de datos que se han colocado en un contexto significativo y útil, y que se presentan en forma inteligible al receptor, que la utiliza para tomar decisiones. (Volpentesta)

La comunicación y la información en las organizaciones
A continuación se presentan definiciones de distintos autores sobre el tema.
La comunicación puede ser definida formalmente como un proceso mediante el cual las premisas decisorias se trasmiten de un miembro de la organización a otro. Es evidente que no puede existir organización sin comunicación, porque en ese caso no hay posibilidad de que el grupo influya en el comportamiento del individuo (Simon)
La coordinación de un sistema exige comunicación entre sus partes, frente a las interacciones siempre presentes, el comportamiento “optimo” de cualquier subsistema dado depende de las actividades de los otros subsistemas. Por lo tanto, exige que los canales de comunicación proporcionen información acerca de tales actividades (Emery)
Dentro de una organización, el sistema de información cumple un oficio análogo al sistema nervioso de un animal. Está formado por componentes que llevan a cabo funciones tales como la captación, clasificación, almacenaje, recuperación, trasformación y presentación de la información. Su propósito básico estriba en proporcionar información a fin de tomar decisiones y proceder a su coordinación. (Emery)
Un buen sistema administrativo debe tener un diseño que permita, por un lado, la realización de las tareas rutinarias de la organización obteniendo la información que de ellas surge y, por otro lado, captar información que no se genera en la organización, pero que resulta vital para elaborar su estrategia. (Volpentesta)
El sistema de información gerencial (SIG) es un sistema integrado usuario-máquina para proveer información que apoye las operaciones, la administración, y las funciones de toma de decisiones en una empresa. El sistema utiliza equipo de computación y software; procedimientos manuales; modelos para el análisis, la planeación, el control y la toma de decisiones y además una base de datos. (Davis y Olson)
Exceso de Comunicación

Hasta en comunicación, el exceso perjudica. Una abundante intercambio de información puede mejorar los resultados de la empresa sólo si no existen conflictos entre sus partes; esto es, si los objetivos de cada una son compatibles entre ellos y se refuerzan recíprocamente. Basta pensar que en la guerra cuanto más se sabe del enemigo tanto mayor es el dñao que se le puede infligir: Si cada bando no supiera absolutamente nada acerca del otro, la guerra no podría tener lugar. (Ackoff)

La mayoría de los SIG que están en boga no han dado la información que los gerentes requieren ni han dado el servicio que de ellos se esperaba.(…) Muchas son las razones de este frustrante resultado de los SIG. Una de ellas es que se diseña y operan asumiendo que la necesidad màs crìtica de los ejecutivos es disponer de màs información fundamental. Pero esto no es verdad. Lo que en realidad necesitan es menos información superficial, y esto no es tan solo un juego de palabras. (Ackoff)

viernes, 20 de mayo de 2016

Reflexiones sobre el lenguaje

Interesante reportaje a Pedro Barcia, Presidente de Academia Argentina de Letras, a fin de reflexionar sobre el lenguaje y la comunicación.


Axiomas de la comunicación

La palabra comunicación proviene del latín “communicare” (hacer común), y significa compartir con otra persona u otras personas ideas, emociones y/o conocimientos. Para que exista comunicación tiene que producirse una “sintonización recíproca” entre quien emite y quien recibe el mensaje.

Comunicación significa también identidad, constitución. Porque a partir de ella podemos ser lo que somos (lenguaje, nacionalidad, familia, profesión). También podemos inferir que comunicación es todo aquello que nos permite convertir nuestras ideas en acción a partir del comportamiento que uno genera.

En un proceso de comunicación podemos definir 5 axiomas pragmáticos: 

1. No es posible la no comunicación; cuando dos o más personas están en contacto es imposible que no se comuniquen, si uno de ellos decidiera no responder y mantenerse en silencio, esa acción comunica que no tiene intenciones de hablar. 

2. En toda comunicación existen dos aspectos, uno de contenido (racional) y otro relacional (emocional), condicionando el último al primero.

3. La naturaleza de una relación depende de la calidad de comunicación de sus integrantes. 

4. Los seres humanos se comunican tanto de manera verbal (escrito u oral) como gestual (corporal). 

5. Los procesos comunicativos son simétricos, si se llevan a cabo entre iguales (compañeros de trabajo), o complementarios, si se realizan entre diferentes (padre e hijo).

Se presentan algunos videos sobre comunicación.

1. Error en la oficina, una de las claves de una comunicación correcta es dejar de lado la adivinación, evitar adelantarse al mensaje que se nos quieren comunicar. 





2. Comunicación no verbal, un ejemplo claro de la utilización del lenguaje gestual en toda comunicación humana.




Bibliografía consultada: Entidades Sin Fines de Lucro, Secretaria de Extensión Universitaria UBA, Eudeba, Buenos Aires, 1999.

Comunicación Organizacional

La comunicación ha dejado de ser únicamente un intercambio de información para convertirse en una compleja red de sistemas que impulsa el desarrollo de una sociedad. La comunicación pone en movimiento a todas las estructuras sociales y las dota de cohesión, dándole solidez y permanencia en su desarrollo.

En este sentido, en las organizaciones la comunicación es la facultad para poder coordinar los esfuerzos personales de todos los individuos que la componen, en la utilización de los elementos y recursos disponibles, para la obtención y logro de los objetivos previstos.

Podemos definir a la Comunicación organizacional, “como el conjunto total de mensajes que se intercambian entre los integrantes de una organización y entre ésta y su medio”; a su vez es el conjunto de técnicas y actividades interdependientes que facilitan el proceso de comunicación entre sus miembros y entre la organización y su entorno.

En una organización existe la comunicación formal e informal.
  • La comunicación formal se debe entender como aquella que se deriva de los sistemas estructurales de la organización y que responde a los niveles jerárquicos para la realización de los objetivos.
  • La comunicación informal se considera como todo aquella comunicación no oficial que se da entre los miembros de una organización y que se rige por sistemas de lenguaje particulares creados al interior de los diferentes grupos.

La comunicación formal

La comunicación es un proceso y conforma un sistema que mantiene unida a la organización, ya que proporciona los medios para transmitir información valiosa para las actividades combinadas y la obtención de las metas propuestas. Como dijimos precedentemente gran parte de esta información se desarrolla a lo largo de líneas formales, en tanto que la restante se transmite por líneas informales.

Por lo tanto: la comunicación organizacional es instaurada y de esa manera formalizada por parte de las organizaciones, formando parte de su cultura y regida por sus propias normas de creación.

“Los procesos de comunicación permiten a la organización mantener la coordinación entre sus distintas partes y alcanzar así su característica esencial: la de ser un sistema.” (Katz y Khan).

La comunicación es además un instrumento de cambio ya que permite la introducción, difusión, aceptación e interiorización de los nuevos valores y pautas de gestión que acompañan el desarrollo organizacional.

Los trabajadores a su vez necesitan estar informados para sentirse parte activa de la organización y que la participación reciba el adecuado reconocimiento, de este modo la comunicación al incrementar la posibilidad de participación, favorecer las iniciativas y movilizar la creatividad se convierte en un factor de integración, motivación y desarrollo personal. Todo ello contribuirá a una mejora de la calidad de vida laboral y a la calidad del producto ofrecido en la organización, así que en la búsqueda de la Calidad Total aparece como elemento fundamental de partida: la comunicación. 

La buena gestión de una comunicación interna debe alcanzar un objetivo básico: cubrir las necesidades de comunicación que presentan los individuos o grupos que conforman la organización.

La comunicación efectiva entre los empleados es fundamental para el buen funcionamiento de cualquier organización, la comunicación debe fluir en todos los sentidos:




* Comunicación descendente:
Los gerentes y supervisores deben asegurarse que los empleados que les reportan cuenten con la información necesaria para hacer su trabajo de forma efectiva. Los mensajes que circulan de arriba abajo se refieren casi siempre a pedidos de información de rutina, también puede tratarse de ordenes instrucciones o decisiones especificas relativas a acciones a encarar, medidas de organización o medidas personales

La comunicación descendente se caracteriza por poseer un contenido demasiado específico, transmite mensajes predominantemente relacionados con la ejecución y valoración de la tarea, órdenes y especificaciones de trabajo relacionadas con las funciones a realizar, los objetivos a alcanzar, las líneas de acción que conviene respetar, el nivel de cumplimiento de la tarea.

Esta comunicación da prioridad a los intereses de la organización y descuidando su carácter social e integrador: A su vez dichos mensajes pueden ser ambiguos, imprecisos y/o contradictorios entre sí, con la problemática que los mismos conllevan.

* Comunicación ascendente:
Los gerentes deben asegurarse que los empleados cuenten con los mecanismos y se vean obligados a mantenerlos informados acerca de los asuntos organizacionales y de negocios.

Los mensajes que circulan de abajo a arriba se refieren a las informaciones de rutina necesarias para el trabajo en los diferentes niveles de la empresa. Este tipo de comunicación es de vital importancia en las organizaciones.

La comunicación ascendente se convierte en una herramienta que proporciona una retroalimentación importante sobre la efectividad de las comunicaciones descendentes y sobre los problemas de la organización.

La organización debe facilitar la comunicación ascendente y motivar su utilización.

Su funcionamiento hace que los empleados perciban un real interés de los superiores hacia ellos, disminuyendo las presiones de trabajo y la tensión de las relaciones interpersonales.

* Comunicación horizontal: 
Este tipo de comunicación fluye entre los miembros de la organización que se encuentran en el mismo nivel de jerarquía.

La comunicación horizontal tiene diversas funciones importantes: permite compartir información, coordinar y resolver problemas entre las unidades, ayuda a resolver conflictos, permite la relación entre iguales, proporciona apoyo social y emocional en las personas y todos estos factores contribuyen a lograr una mejora en la calidad de vida laboral.


Comunicación informal

El desarrollo de la comunicación informal está basada en la espontaneidad de las relaciones sociales de los trabajadores de una organización y no en la jerarquía, surge de la interacción social entre los mismos y el desarrollo del afecto o amistad entre las personas.

La comunicación informal puede beneficiar o perjudicar a las empresas, según como se emplee.

De forma positiva, ayuda a la cohesión del grupo y a dar retroinformación sobre diferentes aspectos del trabajo realizado, aportando beneficios a las personas implicadas en las labores y por eso son útiles para la organización. Este tipo de comunicación ayuda generar y fortalecer la cultura de la organización, o como medio para aclarar comunicaciones formales ambiguas o deficientes.

De forma negativa, el rumor o chisme, es un distorsionador de la productividad y no ayuda, por el contrario perjudica a las personas y a la organización. Esto da lugar a un conocimiento erróneo sobre temas que afectan a la organización o sobre incidencias personales de sus miembros, alentando la disgregación de los esfuerzos comunes.



Comunicación

El verbo comunicar proviene del latín “comunicare”, la cual significa poner en común. “En su acepción más general, comunicación es acción y efecto de hacer a otro, participe de lo que uno tiene; descubrir, manifestar o hacer saber a uno alguna cosa; consultar, conferir con otros un asunto, tomando su parecer.” (Flores 1993)

Entonces podemos decir, que la comunicación consiste en un acto mediante el cual un individuo establece con otro u otros un contacto que le permite transmitir una determinada información.

La comunicación es un proceso bilateral, un circuito en el cual interactúan y se interrelacionan dos o más personas a través de un conjunto de signos o símbolos convencionales, por ambos conocidos. Desde este punto de vista, algunos autores, identifican dos tipos de procesos comunicativos:
  • Comunicación unilateral o Información: El emisor transmite un mensaje, sin esperar reacción o respuesta por parte del receptor.
  • Comunicación bilateral o Comunicación:  El emisor emite un mensaje que percibe el receptor y, posteriormente, ese receptor se convierte en emisor de un nuevo mensaje que captará el antiguo emisor.

La realización de un acto o proceso comunicativo puede responder a diversas finalidades:
  1. Transmisión de información.
  2. Intento de influir en los otros.
  3. Manifestación de los propios estados o pensamientos.
  4. Realización de actos.

Los elementos que intervienen en un proceso de comunicación son:
  • Emisor.- Sujeto que produce el acto de comunicación.
  • Mensaje.- Lo que se quiere transmitir, el mismo es el resultado de la codificación, su contenido es la información o conjunto de informaciones que se quiere transmitir.
  • Lenguaje.- Conjunto de signos, relacionados entre sí, y de reglas de construcción, que está a disposición del emisor y del receptor.
  • Canal.- Medio físico por el que se emite o circula el mensaje. El mismo puede ser:
  • Oral
  • Escrito
  • Gestual
  • Receptor.- Sujeto que descodifica y recibe el mensaje.
  • Retroalimentación (Respuesta).- Mensaje emitido por el receptor, a veces de manera inconsciente, que indican la recepción del mensaje.
  • Ruido.- Perturbaciones no previstas ni previsibles que impiden o destruyen o alteran el mensaje y su comprensión. El ruido aparece en casi todos los procesos comunicativos.

La comunicación se realiza en un contexto, que es el conjunto de factores y circunstancias en las que se produce el mensaje y que deben ser conocidas tanto por el emisor como por el receptor.

Podemos distinguir distintos tipos de contexto:
  • Contexto situacional, relacionado con las circunstancias espaciales y temporales en las que se produce la comunicación.
  • Contexto sociohistórico, en relación con dichas variables y referido a la época en la que se producen los mensajes.
  • Contexto lingüístico, en general el lenguaje utilizado y la forma de expresión puede condicionar su interpretación.

Por último, un emisor durante una comunicación puede caer en redundancia, que no es más que la reiteración del mensaje o la inclusión de elementos en el mensaje y que sirven, entre otras cosas, para combatir el ruido.

Las redundancias pueden ser de dos tipos:
  • Redundancias incluidas en el propio mensaje.
  • Redundancias que dependen de la voluntad del emisor.